
Se supone que el que entra al baño de la oficina a hacer algo diferente que orinar, es un grosero, un gamín, un cochino, un desvergonzado, etc, etc, etc. Y en las conversaciones de pasillo dicen: ¿Por qué no se esperará a la casa? Esto no lo pongo entre comillas porque no se lo merece. Creo que es una pregunta bastante demente o 'estupida'. Siento que la respuesta a que si alguien no se espera es porque no se aguanta y yo me pregunto ¿para qué están hechos los sanitarios?
Realmente es bochornoso ese discurso barato y ese pelotón de fusilamiento en contra de los que tienen que entrar al baño de una oficina para hacer algo diferente a orinar o lavarse los dientes o mirarse en el espejo. Todos resultaron cuerpos gloriosos. Seguramente lo son pero aún hay muchos cuerpos que no han alcanzado esa gloria y que seguramente seguirán violando los códigos de necesidad de afiliación de los empleados de las oficinas.
Por otro lado, si alguien dentro de una oficina medio habla o se encuentra en más de una ocasión con alguna persona, sufrirá todo el rigor de los cuchicheos y de la palabrería dañina que suele cocinarse en los pasillos. Igualmente, si alguien llega a vestirse como realmente quiere o si está estrenando algo también será victima de los pasillos empresariales y créanme nunca será a su favor.
Estas pequeñas junglas de computadores, rings, tecleos, rings, cliqueos, rings, preocupaciones, rings, vagos, rings, prostitutas, rings, tinteros, rings, aprovechados, rings, lambones, rings, idiotas, rings, grapadoras, rings, ganadores y sabelotodos deberían replantearse y volverse más como la Isla de Guilligan o como Friends o cualquier serie donde todos son amigos, todos se preocupan, todos están bien y sobre todo, donde todos nunca entran al baño.