viernes, diciembre 21, 2007

ES QUE NO TENGO TIEMPO.


Hace mucho me gustaba ir y buscar abejas para quitarles la cabeza o para ponerlas pelear contra lombrices o cucarrones o contra cochinitos. Eso fue ya hace un buen rato, en medio de los matorrales que me vieron crecer.
Hoy me gustaría hacer lo mismo pero por falta de tiempo no he podido.
El tiempo escasea, nunca alcanza, es muy poco, un día no es nada. 24 horas son algo mínimo, sobre todo porque nunca las aprovechamos en su totalidad.
Nos despertamos y el mes ya está cambiando. En el trabajo cada minuto corresponde a una eternidad pero cuando miramos bien, esas eternidades van pasando y pasando y pasando y nos dejan por ahí botados.
Los segundos parecieran que no existen, nunca los podemos ver, son fugaces y por supuesto van en nuestra contra porque el tiempo corre para alcanzarnos y obviamente siempre lo logra y obviamente siempre lo logrará.
El problema es que somos adictos a perder el tiempo, nos fascina. Absolutamente todos tenemos un doctorado en perder el tiempo y especializaciones muy destacadas en el tema.
Perdemos tiempo cuando le damos vueltas a un problema. Perdemos tiempo cuando hablamos de lo mismo. Cuando leemos esta página. Cuando masticamos. Cuando hablamos bien de nosotros mismos. Cuando nos tomamos un tinto. Cuando nos ponemos a decidir dónde almorzar. Aclaro, perder el tiempo no es malo, pero es una realidad.
Lo negativo de perder el tiempo, es que descuidamos lo que sí quisiéramos hacer, en cambio, nos volvemos unas máquinas laborales o estudiantiles que sólo funcionan para producir, lo que la 'industria' exige. Exigencias del tipo: 'hay que estar en el cuadro de honor' Sucesivamente, izar bandera, ser el número uno. Luego, hay que ser un triunfador, un ganador y muy trabajador; realmente creo que en éstos últimos items sí se pierde el tiempo, en ese afán de ser el mejor, el más destacado, el que se gana la medalla de oro, el premio más grande, el galardón.
También perdemos tiempo auto criticándonos y dándonos golpes de pecho.
Volvamos a hacer lo que nos gusta, antes de que nos levantemos y ya estemos en el túnel del que hablan por ahí.

jueves, diciembre 20, 2007

ESTOY BUSCANDO MUNDO PARA ARRENDAR.


Discusiones. Protocolo. Excesos. Prudencia. Palabras sin dirección. Bufandas de moda. Pretensiones. Artistas incomprendidos. Teníamos que hacer una introducción porque ese es el mundo que me tocó por lo menos en estos momentos de mi vida, se trata de eso. Todo es Mood. Es arte. Es propuesta. Todo es formal. Se supone que todos son artistas. se supone que todos saben qué es arte. Los blogs. Los My Space. Literatos nos creemos todos. Vanguardistas. Posmodernos. Contemporáneos. Chill outeros.
Hablo de esa tajada de mundo, de estas palabras que trato de combinar, de esas que todavía no sé aplicar, de esas que no sé cómo insertar. Me refiero a las bufandas de moda que no son para el frío sino para que te digan bonito 'interesante'. De las gafas de marco grueso, ¿por qué? porque sí. De los tenis que usan tanto niños y niñas sin importar que no son unisex, de esa tendencia unisex con esos pelos desflecados y esos jeans apretaduchos y esos mp3 extrañoides. Generación andrógena de inconformes inconformistas que lo saben todo que saben de la vida y de la muerte. Que mundo pero ahí estoy todos los días mirándolo, pisándolo pero huyéndole. Me encierro en mi cubo pero este mundo exagera, es grande como los apuntes sabios y magistrales de esta nueva camada de nerds que de todo hacen una fusión y que para nivelar vuelven a sus raíces y le dan un matiz de locura pero para referirse a la locura pues hay que haber estado loco. Pseudo locos. Pseudo intelectuales. Hijos de Emir Kusturica, hijos adoptados de Gondry. Fans de lo digital y de los 'experimentos visuales'. Abogados de MTV. Rumbamonotemáticos. Libertinos y tolerantes baratos. Nuevos ricos de la etiqueta Taschen 'que ni les gusta' solo quieren esos libros para tenerlos puestos en la sala y para que los visitantes digan:'Oh que culto sos vos' así en argentinesco.
Chicos y chicas thai, virtualoides efecteros. Monopalabróticos. Neuróticos a ser neuróticos. Intolerantes de la intolerancia. Hippies renovados sin entender eso de ser hippies. Gente que escribe como yo cuando a veces no tiene nada que decir o nada que hacer sino criticar a los demás. Confieso que me parece fascinante mirar el espejo de los demás y si veo el mio, lo veo con buenos ojos, igual ese soy yo. Soy víctima de este mundito pero vivo ahí con la farándula con la industria con los que dicen sin juicio:'sí se puede' y dicen:'sí se puede' sin haber podido.
Camisetas con logos y marcas famosas totalmente alteradas por un 'diseñador' jejeje - cualquiera.

domingo, diciembre 16, 2007

BORRACHERAS EN VÍA DE EXTINCIÓN.


Hay un momento de las reuniones sociales, en el que nadie quiere decir nada, o más bien, en el que todos quieren decir algo pero sus modos de expresión escasean por timidez, protocolo, qué se yo. Pero igualmente hay un momento de las reuniones sociales, en el que la expresión tiende a soltarse, a desenvolverse, a desbordarse y es ese preciso instante en que el licor ingerido se sube a la cabeza y empieza a trabajar por sacarnos de ese limbo, de esa silla que nos tiene atados y con la boca sellada, de esa educación que nos cohibe de ser quienes somos y que nos clausura las palabras adecuadas porque sólo nos permite decir las aprobadas por pequeñas plagas sociales que realmente nos deberían saber a excremento de gato enfermo.
Ese momento de las reuniones sociales es apoteósico, es la llegada a la cumbre porque nos vuelve capaces, tanto así que 'hacer el ridículo' nos importa un carajo.
Ese momento es perfecto para salir a cazar especies del sexo opuesto o del mismo dependiendo el caso. Ese momento es ideal para querer a la mayoría que no queremos y para hacer nuestras mejores combinaciones de verbos y adjetivos. Ese momento tiene todo para que nos hagamos sentir con lo más célebre que hayamos podido decir en toda nuestra existencia.
Para aceptar lo que nunca aceptaríamos, para aprender a bailar, para decirle a los demás qué nos gusta de ellos y qué no.
Es todo un ritual de una sinceridad que poco a poco se ha venido mesurando. Ojalá volviéramos a la esencia de las borracheras, donde los únicos límites eran no tenerlos, ¿qué pasó con los borrachos pesados? ¿Con los que cuentan la misma historia siempre? ¿Con las que se empelotan? ¿Con los que organizan fiestas para dentro de 8 días? ¿Con los que ponen una canción a todo volumen? ¿Con los que se despiden de beso, así no los conozcan? ¿Con los que hablan de todo lo que tienen y lo que no? ¿Con los que le proponen a todas ir a un motel sólo para hablar? ¿Con las que quieren que se los hagan con peligro en la cocina o en un baño? ¿Con los que se roban la música? ¿Con los que se roban lo de la nevera?
Estamos olvidando el verdadero sentido de las borracheras y las estamos convirtiendo en una extensión protocolaria, farandulera que más bien se asemeja a una tarde de té, entre ancianitas que envidian todo lo de las otras.
Que triste, día a día nos volvemos más idiotas por temerle al ridículo. Sin el ridículo las fiestas y las reuniones carecerían de alma y las fotos serían monótonas.
En el próximo trago, dejémonos llevar por los beats y dejemos que la cinta magnética que se genera bajo nuestros pies nos lleve sin parar y démosle permiso a nuestra boca para que deje salir todo lo que el cerebro nos tiene preparado. ¡Salud por las borracheras!

jueves, diciembre 13, 2007

A MI NO ME VENGAN CON GENIALIDADES.


Tengo una molestia, es algo muy parecido a un moco seco y gigante, asomándose por una de mis fosas nasales en plena reunión, el cual será muy difícil de sacar en frente de tantas personas.
Es una molestia con esos personajes ridículos que se interesan por lo que hago, por lo que no hago. Hablan de mi y alimentan su vanidad compartiendo opiniones débiles en un ciclo de 'yo te halago' 'tu me halagas' en el que no hacen más sino balbucear diversos items de esa autosuperación que aún no han podido superar.
Resulta que todos son genios, que todos saben más, que no entran al baño de la oficina a cagar, o sea, que no cagan, se saben las referencias de todo menos las de su falta de originalidad. Me cansan, me dan ganas de coger una manguera, ojalá el agua esté bien fría, y lavarlos en la cara con toda la presión que se pueda y hasta la que no se pueda y después meterles una gran patada en la canilla.
Genios, pseudo intelectuales, proseres de la verdad. Compositores de los caminos acertados y de los no acertados. Cheffs de la vida, espías del conocimiento, escritores del destino, autores íntegros de lo que es y lo que no es, déjenme en paz, no se fijen en lo que yo hago ni en lo que hacen los demás, de hecho yo mismo lo estoy haciendo.
Les aconsejo meter su dedo índice derecho en un frasco de jalapeños, dejarlo ahí por unos 3 minutos, ojalá que quede bien húmedo con el líquido que los conserva. seguido este paso, introduzcanlo en sus anos, cuenten hasta 10, mírense al espejo y recuerden que podrían opinar aún peor sobre mi, cuando se enteren lo que pienso de ustedes. Los quiero y buenas noches.